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Espera de Alfonsina Storni

He de darte las manos, espera, todavía está llena la tierra del murmullo del día. La bóveda celeste no deja ver ninguna de sus estrellas… duerme en los cielos la luna. He de darte las manos, pero aguarda, que ahora todo piensa y trabaja -la vida es previsora- Pero el corazón mío se esconde solitario, desconsolado y triste por el bullicio diario. Hace falta que todo lo que se mueve cobre una vaga pereza, que el esfuerzo zozobre, que caiga sobre el mundo un tranquilo descanso, un medio todo dulce, consolador y manso. Espera… dulcemente, balsámica de calma, se llegará la noche, yo te daré las manos, pero ahora lo impiden esos ruidos mundanos; hay luz en demasía, no puedo verte el alma.

Las bolas

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Jugar a las bolas es uno de los entretenimientos más comunes de un grupo de niños en cualquier esquina ¿Qué hay que tener a mano? Sencillo, unas cuantas bolas, una olla y buena puntería. Pero cuando uno se pone a pensar en el asunto se pregunta cómo llegaron a ser tradición, cómo se le conoce en otras regiones y cuáles son sus reglas. Lo primero es decir que una canica es una pequeña esfera de vidrio, alabastro, cerámica o arcilla, entre otros materiales que se utiliza en diversos juegos infantiles, estos juegos no son auténticamente cubanos, no, y existen muchas variantes, la esencia es casi siempre la misma: lanzar una o varias canicas para intentar aproximarse a otras o a agujeros objetivo. Cuando se gana una mano se suelen tomar las canicas del otro jugador o de los jugadores contrarios. Así, no las llamaré más canicas sino bolas como le conocemos por aquí, aunque en otras regiones se les conoce como chinatas, bellugas, boliches, bolichas, bolitas, boles y caniques entre mucho...

Mi soledad tiene 100 años

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De pequeña siempre fui una niña sola. Rodeada de gente, de la abuela que cosía con nostalgia, del hermano que desarmaba los carritos para descubrir de qué extraña   materia estaban hechos, de mi madre que tejía y destejía sus manteles, esperando un amor que nunca volvió. La esencia es que en medio de todo me arrullaba la soledad. A veces me paraba en la puerta de la casa del tío, en las perdidas lomas de Palmarito de Bueicito y contemplaba el palmar, la vista se perdía en el horizonte confundida con las lomas, era entonces cuando las tojosas comenzaban su ulular, entre dos luces, anunciando la llegada de la noche . Muy pocas cosas recuerdo de los juegos, ni de las muchachas que todas tenían. Era la rara del aula, con mis motonetas y mis blusas blanquísimas de no jugar en el receso y nada de novios, eso era caca. La vida me puso un accidente, caí desafortunadamente de un segundo piso y mi columna lo sintió. Ya en Santiago de Cuba, madre y yo desandábamos por los pasillo...

Crónicas matanceras IV

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Una visita a casa de los parientes en el campo puede resultar una aventura para los citadinos. Una visita a la ciudad puede resultar además de una aventura el reencuentro con los tuyos. Año y más hacía que no nos encontrábamos y la tenacidad y el deseo como siempre pudieron más.  Mucho vimos, como ya se ha visto, en Matanzas. Pero ni el azul de Varadero, ni el Valle de Yumurí, ni las fabulosas Cuevas de Bellamar pueden ganarle a esta familia con la que comparto hace 16 años.  Cierto es que estos santiagueros en su trotar por la isla, debido al trabajo del cabeza de familia perdieron el acento cantado nuestro, perdieron el rumbo entre Pinar del Río, Matanzas y La Habana. Ya no saben si vienen o van, si se quedan este fin de semana o no. Lo que sí puedo garantizar que no perdieron es la autenticidad de ser de los nuestros.  Se contorsionan con los bailes que llaman electrónicos y que no son tales, recortan los jeans que tanto le cuestan a mami y viven una vida de ci...

Crónicas matanceras (III)

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La ermita de Monserrate es un templo catalán que al decir de los historiadores vigila la ciudad de Matanzas y el Valle de Yumurí. Está, para mi sorpresa, ubicado en las alturas de Simpson ¿no les recuerda algo eso? Allí estuvo Federico García Lorca y hasta uno de los reyes de España y actualmente lo visitan miles de personas de cualquier parte del mundo, entre ellas yo. Allí se bautizan pequeños, se realizan bodas y se celebran cumpleaños. Pero lo más interesante radica en la tradición que cada año sucede, se conoce como la fiesta de la Colla. Los catalanes y sus descendientes hornean un pan de muchos metros de largo y hacen una peregrinación a la colina, comparten su pan y su vino con todos los que participan y lo hacen en honor a la Virgen de Monserrate, esculpida en madera en el altar. Lo más interesante la tradición, lo más hermoso es lo que sigue. Sube peldaños, sube para llegar al más asombroso espectáculo que llene tus ojos. De un lado Yumurí con su verde que alcanzas con l...