Entradas

Dios, los electores y los elegidos presentadores de los medios en Cuba.

Imagen
La conducción de programas de radio y televisión deben hacerlas necesariamente personas con cierta inteligencia, talento, presencia, dicción y voz. Convencida de que me faltan   requisitos por mencionar y sin querer entrar a analizar conceptos ni nada por el estilo me pregunto dónde habrá quedado el acierto y profesionalismo de aquellos sobre los que pende la responsabilidad de escoger. En estos momentos ocurre un fenómeno extraño en nuestros medios. Por ejemplo en la televisión aparecen rostros nuevos marcados inevitablemente por la moda pero que de saber su profesión, eso creo que no. Me atrevo   a mencionar el programa Lucas que en este verano nos mostró a una muchacha hasta con aparaticos en los dientes, no se entendía casi nada de lo que decía pero ahí permaneció todo el verano, eso dicen que pasó porque tiene padrino, yo realmente no lo sé. En Para saber mañana, espacio más que necesario sus pequeños presentadores son mecánicos, aprenden de memoria sus bo...

Para Luis Rm

En otros amaneceres la claridad era más nítida y se volcaba en cada pieza. Ahora las sombras vagan por la casa. Modestas inquilinas que habitan en silencio pero estorban. Hay un hombre que espera y padece. Habla de cosas que entiendo, repite gestos cotidianos, saca y guarda la navaja, se observa el espejo y este le devuelve un rostro tras los cristales. Vaga en silencio, arrastra los pies hacia la calle. Enredado en las esquinas no advierte las fechas, nada lo anima. Es un hombre tristemente inútil, apena reconoce la esencia del momento. Su lucha es dura. Un grito en la garganta, un desgarro que anuncia la soledad, la ira contenida. Por fin cierto descanso y reconocer que no es feliz pero está vivo y es otro héroe o al menos lo fue en otro tiempo alguna vez.

Definición exacta según la propia vida

Imagen
Es la vida que nos mata y nos salva Esa puta franca que devuelve el amor, quita la sonrisa, te eleva  y te deja caer Es la vida, esa misma que te hace volver cada tarde a los ojos de mi hijo, perderme en ese verde,  contar los frijoles y el arroz, amasar la esperanza, dormir de lado izquierdo, roncar,aguantar el grito del orgasmo Es esa que reconozco y tengo en la palma de mi mano y recupero cada tarde en un gesto apenas advertido que puede durarme para siempre o ser un soplo, una ventisca, humo veloz o sexo sin prisa Es la vida, definitivamente tocando mi puerta

Palabras finales

Tú y yo estamos aquí/entre el mar y la ciudad/ Miedosos del mar y la ciudad/ amando el mar y la ciudad/ Por temernos y amarnos y olvidarnos a nosotros mismos. Este no es un poema de amor. Pero el mar y la ciudad se adhieren como una costra feliz a mis espaldas. Ya no piensas en mí como entonces. Dónde quedaron los días en que incendiaste la ciudad para mí, como un manojo de luces quebrando las palabras; y el mar bañó ligeramente mis pies, donde la muerte era un eco lejano. El tiempo agota toda espera. Ya no pienso en ti como entonces. Pero en ciertos días creo deshacerme Como un banco olvidado frente al mar, Golpeado por el súbito miedo en la memoria.

Más imágenes de Alto Songo

Imagen

Me he visto en los ojos de Rembrandt

Imagen
Me he visto en un cuadro de Rembrandt los mismos ojos el mismo cuerpo, los mismos senos el mismo deseo ante la luz. Me he visto en los ojos de Rembrandt

La noche

Imagen
La noche es un girón de mi cuerpo: espumosa, tangible, delicada. No se parece a nadie. No respira. No miente. No permite engaños. Ocupa todo cuando llega y todo pierde la memoria. La noche también es dura. Me devuelve un girón de mi cuerpo donde estallas y te reproduces como burbujas.